EL PUERTO.
Los niños saharauis celebraron
ayer con sus familias de acogida la
tradicional fiesta de despedida en
el polideportivo municipal, junto
a la playa La Puntilla.
La actividad
fue una especie de 'picnic' en el
que cada familia contribuyó
llevando algo de comida, mientras
que la Asociación Amal- Esperanza
puso las bebidas. Asimismo fue una
noche de convivencia entre todos todos
los saharauis y sus respectivos 'padres
y hermanos portuenses'.
Los pequeños
estuvieron durante toda la velada
jugando con sus compañeros
y disfrutando de las instalaciones
del polideportivo. Al mismo tiempo,
las familias aprovecharon la ocasión
para intercambiar impresiones sobre
cómose ha desarrollado el verano.
La estancia de
los 36 chicos saharauis en la ciudad
ha transcurrido bien, sin que haya
que resaltar ningún problema
serio. Trinidad Domínguez,
vicepresidenta de la Asociación
de Amistad con el Sáhara Amal-Esperanza,
hace un balance positivo de esta edición
del programa 'Vacaciones en Paz':
"Los niños están
muy contentos en El Puerto, en todas
las excursiones y actividades se lo
han pasado muy bien".
La única
experiencia amarga en todo este tiempo
han sido los problemas de salud que
han obligado a dos chavales a requerir
atención médica. Uno
de ellos ha sido intervenido ya. No
obstante, Trinidad Domínguez
aclara "que ninguno ha tenido
nada grave, entre otras cosas porque
todos llegaron bastante sanos".
Por otro lado,
Amal-Esperanza convocó el pasado
lunes, en su sede de la calle Calvario,
a todas las familias acogedoras para
informarles de algunas cuestiones
importantes. En primer lugar se les
comunicó que los pequeños
tienen previsto su retorno al Sáhara
el próximo 10 de septiembre.
A diferencia de años anteriores
en que la expedición partía
siempre desde Málaga, este
año la mayoría de los
niños regresará desde
el aeropuerto de Sevilla, aunque algunos
también volverán desde
la capital de la Costa del Sol.
Además,
en esta reunión a cada familia
se le entregó una caja de cartón
para el equipaje de los jóvenes
saharauis, así como un botiquín
de primeros auxilios donado por Reddis
Unión Mutual y camisetas, gorras
y relojes obsequiados por Osborne.
Las familias,
siguiendo la tradición, les
regalarán a los niños
ropa, alimentos, medicinas y juguetes
que llevarán en su equipaje.
Este material les servirá para
suavizar las duras condiciones de
vida de los campos de refugiados del
desierto argelino.