La
Caravana por la Paz que organiza cada
año Amal Esperanza llevará
en su próxima edición
un cargamento muy especial para el
pueblo saharaui, formado por hasta
cien placas de energía solar.
La localidad hermana de La Güera
recibirá en febrero este instrumental,
financiado con los 30.000 euros anuales
que contempla el Ayuntamiento para
proyectos liderados por esta asociación
solidaria.
Así lo
explicaron ayer en encargado de proyectos
de Amal Esperanza, Antonio Ávila,
y su vicepresidenta, Trinidad Domínguez,
a la concejala de Bienestar Social,
María del Carmen Lara, y al
de Urbanismo, Juan Carlos Rodríguez
–que asistió al encuentro
para dar el relevo a su compañera
de equipo de Gobierno en estas lides–.
Fue Rodríguez
quien recordó que el Ayuntamiento
destina el cincuenta por ciento de
colaboración anual con ONG
a proyectos concretos de Amal Esperanza,
que en anteriores ocasiones se referían
fundamentalmente a la compra de ropa
y calzado. Antonio Ávila explicó
que la asociación preguntó
al Frente Polisario sobre las necesidades
más urgentes y se decidió
contribuir a la producción
de energía, aprovechando la
luz del sol en el desierto argelino
donde se enclavan los campos de refugiados.
De esta forma, se alternará
cada año el envío de
vestimenta con el de placas solares.
Las autoridades
de la provincia de Ausserre, donde
se localiza La Güera, se encargarán
de la distribución de las cien
placas solares, una por familia, aunque
Ávila recordó que “allí
el concepto de comunidad está
muy arraigado” y varias jaimas
vecinas pueden beneficiarse de cada
instalación. Una placa puede
cargar de cuatro a cinco baterías,
para hacer funcionar “un pequeño
frigorífico, una radio o incluso
alguna televisión compartida”.
Todo el material
se compra en España para garantizar
su buen estado y su envío con
el resto de ayuda humanitaria de Caravana
por la Paz. Lara y Rodríguez
calculan que en noviembre podrá
estar aprobada la financiación
de este proyecto solidario