Amal-Esperanza
ha escogido a un grupo de jóvenes
para que sean atendidos en la residencia
de Afanas. Visteon financia el solidario
proyecto

Un total
de 11 niños saharauis con deficiencias
psíquicas podrán venir
finalmente a la ciudad, gracias a
un nuevo proyecto que ha sido diseñado
por la asociación de ayuda
al pueblo saharaui Amal-Esperanza
y que cuenta con la inestimable colaboración
de Afanas.
La idea
consiste en traer un número
de jóvenes con diversas minusvalías
a los que se les hará el diagnóstico
oportuno (ya que en el campamento
de refugiados no hay suficientes medios
para realizarlo con precisión).
A partir de aquí, se les encargará
un programa que tendrán que
seguir cumpliendo en el campamento,
además de regalarles los materiales
necesarios para que esa labor se lleve
a cabo de la mejor forma posible.
La empresa Visteon (antigua Ford)
ha aprobado su participación
en la financiación del coste
del proyecto, que asciende finalmente
a unos 9.000 euros.
Los chavales
seleccionados (entre un total de 50)
tienen edades comprendidas entre los
8 y los 16 años y vendrán
en el mes de marzo. En un principio
estarán durante un mes en el
que recibirán todas las atenciones
posibles, ya que se quedarán
en la residencia de Afanas.
En realidad,
ésta sería la segunda
parte de este ambicioso proyecto.
Ya se ha cumplido el primer capítulo,
que consistía en que la psicóloga
Montaña Guillén (de
Afanas), acompañada por Milagros
de la Cruz (de Amal), examinara a
los niños en el mismo desierto
argelino e hiciese una selección
de los chavales que mejor se puedan
adaptar al programa. Así, de
los once pequeños seleccionados,
la mayoría tiene una deficiencia
media-ligera, para que así
saquen más partido del programa.
La psicóloga
ha destacado las dificultades de poder
hacer un diagnóstico en el
campamento, cercano a la ciudad de
Tinduf, donde la lengua ya se convierte
en el primer obstáculo. Además,
no era seguro el que las pruebas fuesen
a funcionar. Confiesa que al principio
se agobió por la lentitud del
proceso, que se iba estancando poco
a poco, pero al final el esfuerzo
ha merecido la pena.
Los responsables
de esta idea han querido agradecer
al Frente Polisario, responsable de
gobernar aquellos territorios, su
amabilidad y su atención continua.
Como
ha recalcado finalmente Jesús
Espinar, presidente de la asociación
Amal-Esperanza, la intención
es que este proyecto tenga continuidad
y que cada año llegue una nueva
partida de pequeños saharauis.
El proyecto fue presentado ayer en
las instalaciones de Afanas, en Las
Salinas.