Al final, serán
casi 300 las placas solares que Amal
Esperanza envíe desde El Puerto
a los campos de refugiados saharauis
en el desierto argelino. Estos instrumentos,
vitales en aquella zona para garantizar
el suministro energético, llegará
a su destino en la Caravana por la
Paz que partirá de la ciudad
en la segunda semana de febrero.
La vicepresidenta de la asociación,
Trinidad Domínguez, explica
que, al centenar de placas de energía
solar que se comprarán con
los 30.000 euros de la ayuda anual
del Ayuntamiento, se une también
el material que aportará en
este ejercicio el Colegio de Arquitectos
de Cádiz.
Con este colectivo
profesional mantiene también
Amal Esperanza un convenio de colaboración
que se traduce cada año en
algún tipo de ayuda. En esta
ocasión, la asociación
opta por aumentar el número
de placas solares para el pueblo saharaui,
ya que se trata de aparatos “muy
necesarios, para cosas tan sencillas
como tener luz o poner en marcha un
frigorífico o refrigerador
que mantenga la comida en buenas condiciones”.
Mientras, la
organización solidaria está
a punto de cerrar la campaña
de recogida de alimentos y material
escolar organizada por Amal Esperanza
con el objetivo de superar los 9.000
kilos de productos enviados en 2003.
Trinidad
Domínguez explica que ya se
han recorrido todos los comercios,
desde grandes superficies hasta “pequeñas
tiendas, que están ayudando
mucho”. Entre los centros educativos
sólo quedan por entregar su
cosecha los colegios Santo Domingo
y Cristóbal Colón, donde
el colectivo ofreció ayer mismo
a los alumnos una charla y una proyección
sobre los campos de refugiados saharauis.