Entre los días
3 y 10 de abril, algunos miembros
de la Asociación Amal Esperanza
se desplazarán a los campamentos
saharauis de Tinduf para llevar a
cabo diversos programas de solidaridad
con los refugiados.
En el viaje no
estarán solos, ya que en esta
ocasión los acompañan
un equipo de seis profesionales y
directivos del hospital de Puerto
Real. El objetivo es abordar nuevas
medidas en el campo de la sanidad
primaria o ambulatoria, un terreno
lógicamente degradado en los
campamentos.
Los miembros
de la asociación esperan que
los resultados de este estudio sean
óptimos, ya que afirman que
este trabajo marcará todo un
hito en la cooperación sanitaria,
tanto por el nivel del esfuerzo como
por el ámbito abarcado.
Pero el desplazamiento
a tierras argelinas servirá
para muchas otras cosas. Así,
Amal Esperanza tiene previsto entregar
hasta 200 placas solares (120 financiadas
por el Ayuntamiento portuense y 80
que se incluyen dentro del proyecto
financiado por el colegio oficial
de arquitectos de Cádiz), un
elemento indispensable en un lugar
que depende especialmente de la energía
solar.
Además,
se procederá a la entrega de
material didáctico y se establecerán
contactos con el centro de discapacitados
de Auserd, dentro de la iniciativa
financiada por Visteon y que cuenta
con la colaboración técnica
de Afanas.
De igual modo,
Montaña Guillén Blas,
la psicóloga que ya viajó
en diciembre para realizar la selección
de discapacitados que vendrán
a las instalaciones de Afanas, volverá
a los campamentos para poner en pie
un sistema de detección temprana
de discapacidades y un equipo de estimulación
precoz, cosa que de lograrse supondría
otra experiencia piloto de gran interés.
Por último,
la organización solidaria ha
configurado para estos siete días
un extenso programa de contactos políticos
a todos los niveles, con el objetivo
de plantear nuevas posibilidades de
cooperación con el pueblo saharaui.