El
salón de plenos del Ayuntamiento
presentó ayer una estampa distinta
a la habitual: los asientos fueron ocupados
en esta ocasión por los niños
saharauis que gracias a la Asociación
Amal Esperanza pasan en la ciudad los meses
de julio y agosto. El alcalde, Hernán
Díaz, dio la bienvenida a los 42
niños (32 acogidos por familias portuenses
y 10 por la asociación Afanas) que
este año han llegado a la ciudad.
Manifestó, además, "la
profunda alegría que, como hombre
de fe, le da saber que El Puerto abre sus
puertas, un año más, para
colaborar con el pueblo saharaui".
Aprovechó la ocasión para
"agradecer a las familias la ayuda
que año tras año prestan desinteresadamente".
En la actualidad, tras numerosos conflictos
de índole económica y política,
el pueblo saharui se encuentra abandonado
a su suerte. Desde su nacimiento, la asociación
Amal Esperanza se ha dedicado a brindar
ayuda desinteresada a los refugiados del
Sáhara, acogiendo durante los meses
de verano a niños y niñas.
Conocer, ayudar y proteger a estos niños
se ha convertido en el objetivo principal
de esta asociación que un año
más ha logrado dibujar la sonrisa
de estos pequeños. Aquí se
les ofrece la posibilidad de revisiones
médicas para corregir posibles enfermedades.
contribuir a su formación.
El momento más emocionante llegó
cuando una de las niñas pertenecientes
a una familia de la asociación leyó
un escrito en el que manifestó su
"agradecimiento al alcalde por recibir
a los que ya considero mis hermanos y hermanas".
Aludió además, a la figura
del rey Hassan II de Marruecos, "pensaba
que los reyes eran buenos, que se preocupaban
por ayudar a los demás; pero eso
sólo ocurre en los cuentos"
Las familias coinciden a la hora de valorar
positivamente la experiencia. Amal Esperanza
trabaja durante todo el año realizando
campañas con el fin de mantener una
ayuda constante con este pueblo tan necesitado.
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