Una ciudad solidaria con la causa del pueblo saharaui
   Fecha: 09/07/04
Autor: Diario de Cádiz


   
Un año más la Asociación Amal Esperanza trae a niños refugiados del Sáhara. El alcalde dio la bienvenida en nombre de la ciudad.

   
El salón de plenos del Ayuntamiento presentó ayer una estampa distinta a la habitual: los asientos fueron ocupados en esta ocasión por los niños saharauis que gracias a la Asociación Amal Esperanza pasan en la ciudad los meses de julio y agosto. El alcalde, Hernán Díaz, dio la bienvenida a los 42 niños (32 acogidos por familias portuenses y 10 por la asociación Afanas) que este año han llegado a la ciudad. Manifestó, además, "la profunda alegría que, como hombre de fe, le da saber que El Puerto abre sus puertas, un año más, para colaborar con el pueblo saharaui". Aprovechó la ocasión para "agradecer a las familias la ayuda que año tras año prestan desinteresadamente".

En la actualidad, tras numerosos conflictos de índole económica y política, el pueblo saharui se encuentra abandonado a su suerte. Desde su nacimiento, la asociación Amal Esperanza se ha dedicado a brindar ayuda desinteresada a los refugiados del Sáhara, acogiendo durante los meses de verano a niños y niñas. Conocer, ayudar y proteger a estos niños se ha convertido en el objetivo principal de esta asociación que un año más ha logrado dibujar la sonrisa de estos pequeños. Aquí se les ofrece la posibilidad de revisiones médicas para corregir posibles enfermedades. contribuir a su formación.

El momento más emocionante llegó cuando una de las niñas pertenecientes a una familia de la asociación leyó un escrito en el que manifestó su "agradecimiento al alcalde por recibir a los que ya considero mis hermanos y hermanas". Aludió además, a la figura del rey Hassan II de Marruecos, "pensaba que los reyes eran buenos, que se preocupaban por ayudar a los demás; pero eso sólo ocurre en los cuentos"

Las familias coinciden a la hora de valorar positivamente la experiencia. Amal Esperanza trabaja durante todo el año realizando campañas con el fin de mantener una ayuda constante con este pueblo tan necesitado.