Hoy es     
  
  
  
  
consejo saharaui
  
encuentros
  
listado asociaciones
  
  
  
libro de visitas
  
foro
  
enlaces
  
galería imagenes
  
libros
  
mapa web
  
  
  
  
contacto
  
donde estamos
  
como ayudar
  
  
  
 
  
 BOLETIN             
 Nombre:

 

 E-Mail:

 

  
  
  
 
  
  
Diseño y Mantenimiento:
alecat.com
Un oasis en el desierto
   
  
  
Publicada: 18/07/2004
Autor: El Puerto Información
  
  
  
Las condiciones de vida son realmente duras en los campamentos de refugiados de Tinduf, máxime para el colectivo de discapacitados psíquicos que viven la marginación de la manera más dramática. Por ello, Amal y Afanas han diseñado un proyecto para ofrecerles un tratamiento y así consigan sobreponerse de la mejor manera posible a su enfermedad. Así, nueve pequeños saharauis se encuentran ya en La Andreíta con motivo de este programa solidario.

La vida es dura en los campamentos de refugiados saharauis. La dureza del desierto y los escasos recursos materiales de los que disponen los habitantes les sitúan en una encrucijada difícil, una situación complicada en la que la única solución pasa por la recuperación de la soberanía en el Sáhara Occidental.

No obstante, las dificultades se extreman para un colectivo, los disminuidos psíquicos, que encaran su existencia con una grave enfermedad. Por ello, Amal Esperanza decidió que debían prestarle especial atención y dedicación para sacarles de esta situación de marginalidad en que se encuentran sumidos por culpa de su padecimiento.

Ahora muchos de los sueños de estos niños se han hecho realidad. La semana pasada, sus rostros irradiaban felicidad cuando visitaron el Ayuntamiento de la ciudad y fueron recibidos por el alcalde.

Hasta nueve menores, de edades comprendidas entre los 11 y los 16 años, enamoraban a cada paso con sus sonrisas y recompensaban el enorme esfuerzo de muchas personas que han luchado para mejorar su calidad de vida al menos durante un tiempo.

Y es que estas ‘vacaciones’ veraniegas no son más que la punta del iceberg, un paso adelante en un proyecto que arrancó hace más de un año.

La idea surgió a raíz de una visita de Amal Esperanza al centro de discapacitados de la wilaya de Ausserd. Los miembros de esta asociación solidaria observaron la falta de recursos materiales del lugar, que impedían una evaluación y un diagnóstico en condiciones de la enfermedad. “Así que contemplamos la posibilidad de realizar un programa especial con el fin de ofrecerles un tratamiento idóneo a los pequeños”, apunta la coordinadora del plan, Milagros de la Cruz.

Amal le presentó el proyecto a Afanas, que ya vivió una experiencia parecida el año pasado con dos saharauis deficientes y que resultó muy positiva.

Como no podía ser de otra forma, aceptaron la propuesta y pusieron a disposición todos sus medios para realizar los diagnósticos. Por su parte, la empresa Visteon se encargaría del aspecto económico.

En diciembre, la psicóloga Montaña Guillén arribó a Tinduf para hacer un primera selección entre los menores que más se ajustaran al perfil que buscaban. Allí les realizó su primer diagnóstico y escogió a los once afortunados que pasarían dos meses de su vida en El Puerto. No obstante, al final se han descolgado dos pequeñas por motivos familiares y por tanto los responsables de Afanas están trabajando actualmente con nueve críos.

A pesar de que apenas llevan días en la ciudad, De la Cruz asegura que están plenamente integrados con los demás compañeros del complejo de La Andreíta. “Han ido a la playa, a la piscina, a la granja de miel,... e incluso van a ir al parque acuático dentro de poco”.

El mero hecho de viajar y conocer realidades distintas les ayuda sobremanera en su tratamiento, como confirma la coordinadora de este solidario proyecto.

“El salir de su entorno forma parte de la terapia, y les muestra cómo existen otros chavales en sus mismas condiciones”, declara Milagros de la Cruz.

Esto no se queda aquí. Junto a la joven expedición ha viajado una monitora, Manilla, que está aprendiendo la forma de trabajar con estos discapacitados y que una vez en el campamento será la responsable de seguir con los tratamientos.

Con la ilusión por bandera, estos pequeños estarán dos meses en la ciudad, tiempo suficiente para que disfruten de una calidad de vida que se les niega en sus propias tierras. En sus rostros se vislumbra un mensaje de esperanza: Que todavía hay mucha gente en este mundo que se preocupan por los más desfavorecidos.

Un proyecto que tendrá su continuidad de la mano de Manilla, la monitora saharaui
Este proyecto solidario, organizado conjuntamente por Amal Esperanza, Afanas y Visteon, comenzó en abril del año pasado y tendrá su continuidad más allá del verano. Y es que, junto a los nueve niños deficientes que ya se encuentran en las instalaciones de La Andreíta, ha viajado una monitora saharaui que será la responsable de seguir con el tratamiento cuando regresen a los campamentos de refugiados. Manilla, que así se llama esta especialista, está aprendiendo la manera de trabajar aquí, y en Tinduf pondrá en práctica todos los conocimientos adquiridos en este país. Por otro lado, en el último viaje de Amal al desierto argelino, los miembros de la asociación llevaron una importante dotación de recursos materiales necesarios en el centro de disminuidos psíquicos de la wilaya de Ausserd. Una aportación imprescindible no sólo para los pequeños que han veraneado en El Puerto, sino también para aquellos que nunca podrán pisar nuestra ciudad y que también necesitan un tratamiento. Si todo marcha bien, los menores deficientes volverán a sus hogares a finales de agosto, al igual que los otros 32 que han sido acogidos con motivo de la campaña Vacaciones en Paz.


 

  
  
  
  
I Amal Esperanza 2002 - 2006 I  
I © Todos los derechos reservados I
I aviso legal I D&D: alecat.com I