La CAI (Caja
de Ahorros Inmaculada) ofreció
ayer a Amal Esperanza y Salam Paz,
su homónima en Cádiz,
una ayuda de 3.000 euros para apoyar
el proyecto Caravana en paz, que conseguirá
que 30 niños saharauis visiten
El Puerto durante todo el verano.
La asesora jurídica de estas
entidades, Leocadia Benavente, explicó
que “este proyecto trae a 600
niños a la provincia, con la
intención de solidaridarse
con sus necesidades”. Y es que,
como es bien sabido, “la descolonización
de 1975 llevó a miles de saharauis
a abandonar su tierra y refugiarse
en Tinduf y otras zonas cercanas,
por lo que nos sentimos con una responsabiliad
histórica hacia ese pueblo”.
Benavente especificó que “pedimos
que el Gobierno estatal se acoja al
derecho internacional y que ampare
a este pueblo”.
José del Río, presidente
de Salam Paz, añadió
que “es importante que organismos
privados se acuerden de nosotros porque
dependemos de obras sociales para
sacar adelante nuestros proyectos.
Es gratificante que una caja no andaluza
sea la primera que se acuerda de nosotros”.
Una idea esta que ratificó
Jesús Espinar, presidente de
Amal Esperanza en la ciudad, porque
“tenemos muchos proyectos para
este pueblo y para ello nos hace falta
dinero”.
Espinar apuntó que otro de
los proyectos de estas entidades es
“la atención a la discapacidad”.
En junio, cuando comiencen a llegar
los niños, los siete que esperan
llevarse de España un diagnóstico
de su enfermedad serán de los
primeros en llegar.
Espinar también comentó
otros proyectos, como pueden ser mandar
miles de kilos de comida y ayuda para
que puedan sacar adelante a sus familias,
la granja de camellas, la organización
de cursos, tales como pediatría,
geriatría, formación
y costura, o la casa de enfermos,
donde se internan las personas con
enfermedades y que necesitan ser atendidos.
Al acto también asistieron
el director de la CAI, Raimundo García,
y Eugenio Grosso, colaborador con
la causa a través del PP.