El País (13/07/2005)
Marruecos es el país encargado
de controlar la emigración
clandestina en las costas del Sáhara
Occidental, según el Ministerio
español de Asuntos Exteriores.
Sin embargo, España es el país
responsable de salvar a los inmigrantes
si éstos naufragan en esas
mismas costas, según el Ministerio
de Fomento. Ésta es una de
las paradojas que produce el estatus
jurídico de la ex colonia española,
cuya ocupación por Marruecos
hace 30 años no ha sido legalizada
por la ONU.
El 23 de mayo pasado, el diputado
de Convergència i Unió
(CiU) Carles Campuzano remitió
al Ejecutivo de José Luis Rodríguez
Zapatero la siguiente pregunta: "¿Considera
el Gobierno que el control de la inmigración
irregular desde las costas del Sáhara
Occidental hacia las islas Canarias
corresponde a Marruecos?". Campuzano
sabía lo que preguntaba. La
ONU afirma que España, antigua
potencia colonial, nunca ha transferido
ni la soberanía ni la administración
del territorio. A ojos de la comunidad
internacional, los Acuerdos Tripartitos
de 1975, por los que el último
Gobierno de Franco entregó
el Sáhara a Marruecos y Mauritania,
carecen de validez jurídica.
El Ministerio de Asuntos Exteriores
respondió esta semana al diputado
Campuzano lo siguiente: "Desde
1975 Marruecos es potencia administradora
de facto del territorio del Sáhara
Occidental. Entre las responsabilidades
que se derivan de tal condición
están las relativas al control
de costas para prevenir los tráficos
ilícitos. Estas responsabilidades,
por su naturaleza transnacional, deben
ser compartidas por todos los países
afectados. En este ámbito,
no puede haber soluciones eficaces
sin cooperación internacional".
La respuesta del Gobierno hila fino:
se refiere a Marruecos como "potencia
administradora de facto". Exteriores
se escuda, pues, en las tres décadas
de ocupación del Sáhara
por Marruecos para atribuir a Rabat
la responsabilidad en el control de
los inmigrantes clandestinos. Hasta
aquí, nada nuevo. Basándose
en ese mismo razonamiento, Rabat explota
las riquezas que la ONU considera
propiedad de los saharauis, firma
acuerdos pesqueros internacionales
e intercepta barcos españoles.
Impera la política de hechos
consumados.
Pero esa política se contradice
con la responsabilidad internacional
de España en el ámbito
del salvamento marítimo. La
página web del Ministerio de
Fomento (www.fomento.es) informa:
"La Organización Marítima
Internacional (OMI) tiene asignadas
a cada nación ribereña
zonas marítimas de responsabilidad
en materia de búsqueda y salvamento
(zonas SAR). En el caso español,
esta responsabilidad se extiende sobre
una superficie similar a tres veces
la del territorio nacional; es decir,
una superficie aproximada de 1.500.000
kilómetros cuadrados".
Junto al texto mencionado, la página
del Ministerio reproduce un mapa con
las zonas SAR españolas, que
incluyen toda la costa saharaui, desde
el paralelo 27º40', en el norte,
hasta la frontera con Mauritania,
en el sur. Según ese mismo
mapa, la zona SAR de Marruecos termina
precisamente en el paralelo 27º40';
esto es: en la frontera norte del
antiguo Sáhara español.
La OMI es la agencia especializada
de la ONU para impulsar la seguridad
marítima y prevenir la contaminación
producida por barcos. Tanto España
como Marruecos son miembros de esta
organización desde 1962.
Un portavoz del Ministerio de Asuntos
Exteriores ha explicado que, en este
ámbito, España aplica
el Acuerdo de Cooperación con
Marruecos en materia de Lucha contra
la Contaminación y Salvamento
Marítimo, publicado en el BOE
el 22 de octubre de 1999. Pero reconoce
que ese acuerdo no menciona las aguas
del Sáhara Occidental.
Pilar Tejo, directora de la Sociedad
Estatal de Salvamento Marítimo,
dependiente del Ministerio de Fomento,
no tiene dudas: "La responsabilidad
de salvamento en las aguas saharauis
es exclusiva de España".
¿Cómo ejerce España
esa responsabilidad, dado que Marruecos
se ha adjudicado de facto esas aguas
y no admite la presencia de patrulleras
españolas? "La ejerce
cuando recibe alguna llamada de socorro
o cuando algún barco avisa
de algún naufragio". ¿Ha
sucedido eso alguna vez? "No,
que recuerde. Pero la responsabilidad
de salvamento es nuestra, aunque las
aguas no lo sean".
En las aguas del Sáhara Occidental
han muerto ahogados unos 300 inmigrantes
desde 1997, según la Asociación
marroquí de Familiares y Víctimas
de la Inmigración Clandestina
(AFVIC). Otros 37.000 lograron llegar
con vida a Canarias.