EFE - Naciones Unidas -
01/05/2008
El proceso de negociación sobre
el futuro del Sahara Occidental se
ha de realizar bajo una "visión
realista" del Frente Polisario
y de Marruecos, admitió hoy
el Consejo de Seguridad de la ONU
que aprobó por unanimidad,
pero entre tensiones, una resolución
en ese sentido.
La introducción de las palabras
"realismo" y "derechos
humanos" en la resolución
causó división entre
los quince miembros del Consejo de
Seguridad, así como el enfrentamiento
entre Costa Rica y Rusia, que amenazó
con imponer el veto como miembro permanente.
"Es difícil entender cómo
puede haber oposición a que
se incluya una referencia a los derechos
humanos en esta resolución",
dijo al Consejo el embajador de Costa
Rica, Jorge Urbina, que apoyaba una
enmienda para que las partes se comprometieran
a realizar el proceso negociador "de
manera que se respeten los derechos
humanos de los saharauis".
En su lugar, esa resolución
-presentada por España, EE.UU.,
Rusia y Francia- dice que el "Consejo
hace suya la recomendación
del informe de que la visión
realista y el espíritu de compromiso
de las partes son esenciales para
mantener el impulso de la negociación".
El presidente de turno del Consejo
y embajador de Sudáfrica, Dumisani
Kumalo, expresó su disconformidad
con las negociaciones sobre la resolución
y consideró que "ha enviado
un mensaje erróneo a Marruecos",
aunque dijo que no votó en
contra para mantener la unidad del
máximo órgano de decisiones
de la organización.
La opinión del enviado especial
de la ONU para el Sahara Occidental,
Peter Van Walsum, de que la independencia
de ese territorio no es una opción
realista ha abierto una crisis en
el proceso de negociación sobre
el futuro de la ex colonia española.
Van Walsum se expresó así
hace dos semanas y aunque señaló
que esa era una opinión personal,
hizo que el Frente Polisario se cuestionara
su futuro como mediador del diálogo
que la ONU auspicia desde 2007 y obligó
al secretario general de Naciones
Unidas, Ban Ki-moon, a desmarcarse
de su enviado especial.
"Alguien tiene que decir la verdad.
Este Consejo ha cometido un error
y ha enviado un mensaje erróneo
a Marruecos", afirmó Kumalo,
que agregó que "si se
le dice a una parte que es más
creíble que la otra, no se
ayuda al proceso".
Calificó de "vergüenza"
que haya países en el Consejo
de Seguridad que están preocupados
por la situación de los derechos
humanos en Sudán, Zimbabue
o Sudán, y hayan actuado así
en este caso, al tiempo que advirtió
que "cuando se habla de derechos
humanos, éstos son una totalidad".
"Se introduce la palabra realismo,
que no está definida en ningún
sitio, pero lo que parece que aquí
se dice es que si eres débil,
tienes que aceptar. Entonces, hay
que ser valiente y decírselo
así a los palestinos, que no
reclamen un Estado ante el poder de
Israel y a los serbios que acepten
(la independencia unilateral de) Kosovo",
agregó.
El diplomático sudafricano,
que señaló que "Costa
Rica ha demostrado mucho valor en
sus explicaciones", insistió
en que son "los saharauis los
que tienen que decidir... Este es
un día triste".
Por su parte, el embajador adjunto
de EE.UU., Alejandro Wolff, dijo que
"nadie se debería oponer
a tratar los asuntos de manera realista.
El conflicto del Sahara Occidental
ya dura mucho y ha provocado muchas
tensiones y sufrimientos, y evita
la integración regional en
África occidental".
Marruecos y el movimiento independentista
saharaui han celebrado desde junio
de 2007 cuatro rondas de negociaciones
auspiciadas por la ONU sin haber logrado
acercamiento alguno de sus posturas.
Las dos partes acordaron en su último
encuentro en marzo en celebrar una
quinta ronda, pero todavía
no se han fijado fechas.
Para Rabat la única salida
viable al conflicto es el plan de
autonomía que presentó
a la ONU y se niega a discutir en
la mesa de negociación la propuesta
del Polisario de celebrar un referéndum
en el que la independencia sea una
de las opciones.
Así mientras el embajador de
Marruecos, Mostapha Sahel expresó
su satisfacción por el resultado
de la votación y lo consideró
como "un importante paso adelante"
que permite una nueva dinámica
negociadora, para el representante
del Polisario ante Naciones Unidas,
Ahmed Bujari, es "una maniobra
para desencarrilar el proceso y la
descolonización que conlleva".
"No hay un país en el
mundo que reconozca la soberanía
de Marruecos en una pulgada del territorio
saharaui", dijo Bujari, que recordó
"las masivas violaciones de los
derechos humanos cometidas por Marruecos,
la fuerza de ocupación"
en la ex colonia española.
Fuente: Público.es