FERNANDO ÍÑIGUEZ
- Campamento de Dajla - 21/04/2008
La petición
sonó rotunda en mitad de desierto,
en el barracón del campamento
humanitario de Dajla (Argelia) donde
en el mediodía de ayer se celebró
la ceremonia de clausura de Fisahara,
el Festival Internacional de Cine
del Sahára. La voz de Javier
Bardem, en su nombre y en el de los
cineastas españoles que le
acompañaban, no tembló,
a pesar de la carga emocional del
momento, y sonó más
clara y nítida que nunca, aunque
su boca no haya dejado de masticar
arena en la última semana:
"Estamos en un campo humanitario
donde se vive un drama que empeora
año tras año y afecta
especialmente a los más débiles,
a los niños y a los ancianos".
La contundente alocución del
actor español acalló
la algarabía de la gente que
trajinaba por el local con cables,
flashes, micrófonos, cámaras
y grabadoras. Sabedor del impacto
que sus palabras pueden tener ahora
con esa popularidad que trasciende
las fronteras españolas, Bardem
quiso mandar un mensaje con un trasfondo
más humano que político:
"Desde hace 33 años en
este desierto hay más de 200.000
personas que fueron españoles.
Es urgente que la ciudadanía
ayude a devolver la libertad al pueblo
saharaui".
El breve manifiesto, sin embargo,
llevaba también un pequeño
dardo envenenado al gobierno de Zapatero:
"Pedimos al gobierno español
que reconozca el status diplomático
del Frente Polisario". Junto
a él, las actrices Rosa María
Sardá, Luisa Martín
y Dafne Fernández; los directores
Joaquín Oristrell, Fernando
Colomo y Gerardo Olivares y los actores
Willy Toledo, Fran Perea, Carlos Bardem,
Javier Gutiérrez y Carmelo
Gómez anunciaron la creación
inmediata nada mas llegar a España
de una plataforma para recoger firmas
de apoyo a esa petición.
Al margen de declaraciones, anuncios
y compromisos más o menos novedosos,
la última película de
Ken Loach, En un mundo libre, obtuvo
el premio Rosa del Desierto del jurado
saharaui. Aunque el certamen no es
competitivo, el galardón simboliza
la cultura del pueblo saharaui. Se
otorga, además, por un proceso
parecido al de aclamación,
pues sale de un sondeo que los propios
saharauis obtienen al terminar cada
película basándose en
lo que ha sido más aplaudido
y en lo que más ha gustado
al público. Por otra parte,
el premio Rosa del Desierto del Ministerio
de Cultura Saharaui fue concedido
a la película Tebraa, realizada
por el Colectivo de Mujeres Sevillanas.
Otras dos películas El Sahara
no se vende y El futuro es ayer han
recibido asimismo menciones especiales
del público.
Este festival contó con una
despedida musical la noche del sábado,
con la actuación de Manu Chao
y con la participación de Javier
Bardem como percusionista invitado.